Ruta del Estraperlo

Cada año, desde el centro agroturístico Alquería de Morayma al caer la primavera, se realiza esta excursión, desde la Alpujarra al Marquesado, que va recorriendo las antiguas rutas de los marchantes y estraperlistas de posguerra.

La ruta va desde la propia Alquería de Morayma,en la localidad de Cádiar, y cruzando Sierra Nevada, hasta Lanteira, en el Marquesado.

En la posguerra civil existía un mercado ilegal, creado por la necesidad de alimentarse, basado en el trueque: Era el estraperlo.

Era en esta época del estraperlo cuando traían a estas montañas, en mulo o andando, pescado o naranjas de la costa, que aquí por la altitud no se obtenían. Al llegar los marchantes, iban los niños corriendo con las manos llenas de patatas que les daban sus madres y volvían con la misma cantidad de naranjas. Las patatas de la sierra eran muy buenas y la fruta no se valoraba. Lo que se necesitaba era “comer”. Estos muleros se dedicaban a intercambiar géneros que abundaban en una región por otros que escaseaban en esa, pero que frecuentaban en otras zonas. Era la época en la que se iba a la tienda a comprar con el monedero lleno de habichuelas.

Además del intercambio Costa-Alpujarra, había un buen mercado y un gran tránsito de la Alpujarra al Marquesado. Para ello tenían que cruzar Sierra Nevada. El paso que actualmente es el mas conocido y tiene mas circulación por su carretera asfaltada, es el Puerto de la Ragüa, que une Ugíjar-Laroles y sus pueblos del alrededor con Aldeire-Lacalahorra. El que vamos a realizar con esta ruta se le conoce como “el Puerto”, está mas al oeste y es mas alto 2.625 m. (650 m. mas que el de la Ragüa) y une Cádiar-Bérchules con Lanteira-Jerez del Marquesado. Su altura lo hace mas peligroso. Por eso si el tiempo era muy frío o metidos mas en el invierno se utilizaba, aunque estuviera mas lejos de esta zona, el puerto de la “Peza Almena” o puerto de la Ragüa.

El camino era difícil. Por ello también, la mujer de Antonio Castillo Martín <<el de los salvoricos>>, cada vez que su marido, como tratante de ganado que era, cruzaba el Puerto con las ovejas o las vacas, llevaba un litro de aceite con una mariposa, para encomendarse a las ánimas de la “Ermita de las Ánimas” de Alcútar (Ermita por la que pasaremos en la excursión). Y no se preocupaba sin motivo. Todavía quedan y las veremos por el camino, dos cruces de arrieros que al intentar cruzar el Puerto perecieron. (José “el Che”, pescadero de la Rábita, se heló, su mula se la encontraron que se había comido sus aparejos. Lo mismo le ocurrió al padre e hijo que se les conocía como los “mellizos” cuando intentaban cruzar el puerto).

Antonio Castillo <<salvorico>> iba comprando ganado de los cortijos de los alrededores de la Alquería de Morayma, Alcutar y Bérchules principalmente, reuniéndolo primero en su corral y mas tarde cuando ya no cabían, en la plaza del pueblo de Alcutar, para salir, cruzando la sierra por el Puerto, a las ferias de ganado. En septiembre iban con terneros, vacas u ovejas a las ferias de Baza, Vélez Rubio, Caniles y Puerto Lumbreras y volvían con caballos, yeguas y burros para las ferias en octubre de Cádiar, Ugíjar, Pórtugos, Trevélez y Órgiva, o para venderlos por los cortijos de la Contraviesa. Según Antonio <<salvorico>>, “estos eran la mayoría de buena raza”. Al igual que él había otros marchantes como José Zapata, Ángel Romera, José Bailaor, Juan Forestal, Frasquito el de la abuela, Juanito Moreno, Rafalico, etc. que cruzaban también el Puerto y andaban con peones que les ayudaban a conducir el ganado. Muchas veces iban juntos, pero cada uno tenía su ganado.

Otros intercambiaban alimentos. Desde aquí, desde la Alquería de Morayma y Cádiar, llevaban vino y aceite metido en su “pellejo” o higos, y de los Bérchules papas de siembra y habichuelas fundamentalmente. Volvían con cereales del Marquesado, lo molían aquí en la Alpujarra e iban pasando por los cortijos para vender su harina.

Ángel de Lanteira conocía bien los caminos como para no tropezarse con la Guardia Civil. Otros que si se la encontraron le entregaron su carga con tal de que no los denunciase. Con los que si se tropezó un día que cruzaba el Puerto fue con los bandoleros “la gente perdida de la sierra”. Se le ocurrió contar su incidente cuando llegó a Bérchules y se dio cuenta en la posada de Bérchules que ya lo sabia todo el pueblo. Regreso a Lanteira asustado y escondido y no volvió a cruzar el Puerto hasta pasado diez meses por miedo a las represalias por haber llegado a comentar que los había visto. Antonio de Alcutar se los encontró también camino de la sierra de Bérchules en el año 1944, les dio el dinero y le dejaron marchar. Asustado volvió por Granada.

Desde la Alquería cada año recorremos esta ruta, que tuvo su máximo auge desde los años 40 a los 60, ahora, justo cuando el deshielo de la nieve facilita el poder cruzar la sierra y cuando la Alpujarra y el Marquesado están en su máximo esplendor primaveral. Un sábado del mes de mayo salimos del alojamiento de la Alquería de Morayma a Cádiar, Narila, Alcútar, los Bérchules y tras cruzar la sierra llegaremos a Lanteira.

LA RUTA

“DE LA ALPUJARRA AL MARQUESADO”

Salimos temprano de la Alquería y a los cinco minutos ya nos encontramos en el río Guadalfeo. La ruta sigue su valle hasta su nacimiento. La vereda va recorriendo bancales, huertas, acequias y frutales, y nos conduce en un principio a los pueblos de Cádiar y Narila. Pasado este, cruzamos el actualmente caudaloso río Guadalfeo y por una empinada cuesta subimos a Alcútar y a los Bérchules. Una vez recorrido este pueblo, tomamos la vereda que sale junto a un lavadero enfrente de una fuente. Suavemente llegamos a las ruinas árabes situadas en la Junta de los Ríos. Allí se quedan atrás huertas y frutales y por un camino más pizarroso, entre encinas y pinos, llegamos, inesperadamente para estas alturas, a los cortijos habitados de Las Cabañuelas. Al seguir subiendo, cruzamos la pista forestal de la Sierra y atravesamos varias masas de repoblación forestal. Pinares grandes con ramas dobladas, por la cantidad de nieve de estos inviernos. Dejamos ya los piornos en flor, las rascaviejas y nos adentramos por una vereda, que va pasando por varios arroyos y por el cortijo de los Pastores y caminamos sobre unos tajos (la Piedra de los Pájaros), al nacimiento del río Grande de los Bérchules. Y desde allí, ya por un valle mas abierto, en forma de “U”, al Puerto , desde donde ya se divisa todo el Marquesado.

Desde el collado, aunque se podría bajar por la loma de los Cucones (que divide el término de Jérez del Marquesado con Lanteira) hasta el collado de las Conejeras, para desde allí llegar por el río del Pueblo hasta el molino de la Teresica y a Lanteira, nosotros tomamos la margen derecha. Al empezar el sendero nos encontramos en seguida con una fuente, bajamos por el Manforte, una empinada vereda que discurre por un pedregal y llegamos a la antigua Venta, hoy refugio para pastores. Cerca está el Posterillo al que llega una pista que seguimos hasta el collado del Peñón. Desde aquí ya por veredas, entre pinar y encinar, bajamos a Lanteira.

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Diseño y programación: CalixSierra, Contenidos: Carmen Leal, Fotografía: Paloma Brinkmman y Mariano Cruz, Traducción: Miranda Ravetto. Política de calidad