10/06/09
Hipéricum perforatum El hipérico crece en prados soleados y secos. Se le conoce también como Hierba de San Juan ya que sus flores amarillas y estrelladas florecen alrededor del día de San Juan (el 24 de junio), es decir, cuando el sol alcanza su punto mas alto y los días son los más largos del año. En esta zona la floración se produce a finales de mayo, por lo que se adelanta la cosecha. Se denomina perforatum debido a las pequeñas perforaciones que se observan en los pétalos de su flor. El hipérico es la planta medicinal mas importante como tranquilizante y antidepresiva junto con el espino blanco. Planta vitalizadora, protege el hígado y mejora la respiración celular, además de ser antivírico.
Aplicaciones del Hipérico Externamente el aceite de hipérico favorece la curación de las quemaduras leves y las producidas por el sol, mostrandose eficaz también aplicado en forma de fricciones externas para combatir las afecciones de la piel. El aceite de hipérico se utiliza para curar las heridas demostrándose muy efectivo en el tratamiento de dolores musculares, ciática y lumbago. Es ideal para masajearse el cuerpo y así recuperarse después de una caminata por Sierra Nevada.
Aceite hipérico Para su elaboración, en un bote de cristal de boca ancha, se llena de flores recién cosechadas y ya secas, y se cubre de aceite de oliva de calidad, y así se cierra el recipiente. Tras treinta o cuarenta dias de reposo expuesto al sol y removiendo el frasco suavemente todos los días, el aceite adquiere una profunda tonalidad rojiza. Es entonces cuando se cuelan las flores. Curiosamente, el aceite no se vuelve rojo con luz artificial, sino sólo cuando está expuesto de forma directa a las radiaciones del sol moviendo el frasco cada jornada, lo que indica que mantiene una estrecha relación con el astro rey.